sábado, 10 de enero de 2015

Los fantasmas

de César Aira

La operación que más me llama la atención es la de los paréntesis: no es que los use realmente, o no mucho al menos, pero sí hace una alternancia entre la historia, lo que pasa (mejor dicho lo que describe, porque no es que pase mucho más que un evento) y una suerte de reflexiones filosóficas, de mayor o menor alcance, los cuales coloca unos en boca del narrador y otros en la mente de un personaje: La Patri, la soñadora.

La construcción de lo sobrenatural, se hace a las maneras del realismo mágico, colado sin ninguna explicación ni anclaje científico, simplemente sucede, y verdaderamente no afecta el realismo, la descripción de la forma de vida de unos inmigrantes pobres, afectados de exilio.

Una construcción me parece fuerte, el circunloquio en torno al machismo. Con la excusa de decir lo "chileno", se conforma una descripción de lo femenino y lo masculino- mencionado en la novela como "los hombres de verdad"- que echa luz sobre una de las formas de opresión naturalizada de género, típicamente latinoamericana. Esto se hace con una sutileza de detalles bastante exquisita. 

Lo que me molesta, en mi lectura emocional, es la sensación de mentira o inverosímil. Por supuesto no me refiero a lo sobrenatural, sino a la forma de expresar el pensamiento y las costumbres de los pobres. No sé cuánto haya investigado el autor, ni cuántos pobres conozca de cerca, me quedo con una impresión de "perspectiva intelectual no confiable", no logra convencerme de que dice la verdad. Mi lectura emocional indica que no resiste un análisis hermenéutico, que no se presenta la chispa de conocimiento que el texto debería aportar (otro día cuestionaremos el debería, por ahora, favor de dejarlo pasar).

Mi sensación de enojo se resume a que no hay una historia interesante que se cuente, a que las digresiones coladas entre la misma no me parecen ni valiosas ni creíbles, y a que lo único que hay realmente, descripción de costumbres, no es confiable.

Esta novela me dejó con una sensación de estafa y de mentira. Sí admito que tiene algunas pequeñas hogueras encendidas, que dejan rumiando la sensación de que algo más podría brotar en una segunda lectura, y arriesgaría que tienen que ver con lo femenino: la sexualidad, el pensamiento, el optimismo, la sustentabilidad de la sociedad y la fantasía.

jueves, 8 de enero de 2015

La sombra del viento



de Carlos Ruiz Zafón (2002) Barcelona. Planeta

"Jamás me había sentido atrapada, seducida y envuelta por una historia como que narraba aquel libro- explicó Clara-. Hasta entonces para mí las lecturas eran una obligación, una especie de multa a pagar a maestros y tutores sin saber muy bien para qué. No conocía el placesr de leer, de explorar puertas que se te abren en el alma, de abandonarse a la imaginación, a la belleza y al misterio de la ficción y del lenguaje. Todo eso para mí nació con aquella novela" pp. 32
"Bea dice que el arte de leer se está muriendo muy lentamente, que es un ritual íntimo, que un libro es un espejo y que sólo podemos encontrar en él lo que ya llevamos dentro, que al leer ponemos la mente y el alma, y que eśos son bienes cada día más escasos." pp. 476
Estas citas solo muestran un aspecto de la novela, que habla de los libros y la literatura como transformadores de la vida de los lectores. La sombra del viento se trata de una lectura. Esta característica que ya no es novedosa en sí misma, tiene en esta novela el precio y, a su vez la paga, del “serpenteo” entre las vidas de ciertos personajes que son de alguna manera paralelas, las iteraciones de sus historias permiten el juego entre los puntos en común y las distancias a a partir del cual se construye gran parte de la trama.
Pero esta no es la única característica que la hace encantadora: La sabiduría y el “bien” aparecen puestos en diversas bocas, en diversas vidas, pero predominan en el lado de lo sencillo y popular, del habla llana de quién no está interesado, ni necesita aparentar conocimiento. Por otro lado se valora la excentricidad, asociada a una elección de vida y podría decirse que la crítica fuerte recae sobre la mediocridad, los que no se juegan, los cobardes...
La construcción del suspenso, que al principio parece apenas relevante, se afianza y se “come” a la escritura tanto como a la lectura. Solo una segunda lectura ha de conjurar el delirio de la intriga.
Hay una sensibilidad en la construcción de los personajes, más específicamente la descripción de gestos de los personajes que resumen su vida: a un hecho, a una herida o a un momento fundamental en sus vidas. Los personajes tienden a estáticos por ello, pero aún cuando evolucionan, y lo hacen, es a través de otro “momento” que impacta sus vidas,
El mechado de tiempos, presente y pasado, tampoco es novedoso pero sí muy prolijito, las idas y venidas van dejando huecos claros, que la narración va cubriendo, no tanto gradualmente como con momentos narrativos reveladores.
La novela tiene un aroma de obra de teatro, no es el narrador sino los personajes los que dejan la marca de sus palabras. Del telón de fondo de la Barcelona cotidiana de posguerra, saltan a escena sus gentes, que se identifican, que se leen en el otro y van dejando una traza en los demás, en su realidad y en el lector. 
Post análisis: Después de babear como tres días con esta novela, que me encantó, me di cuenta que las mujeres están un poco a la sombra, no tanto me dije, porque hay personajes que son grosos... ahora, de pronto lo que los hace grosos es la ayuda que prestaron a un hombre... que sí era groso por sus acciones... después noté que hay dos personajes "princesita": Penélope y Bea... y como cierre, estoy 90 % segura de que no pasa completo el test de Bechdel

jueves, 25 de septiembre de 2014

El alargado estigma de las hembras

El gran problema de poder generar cosas chiquitas. Perras hembras, gatas hembras, mujeres....

Castraciones gratuitas
                        pastillas        inyecciones    dispositivos
                                                                                     ligaduras de trompas.

Amenazas. Muchas amenazas. Nadie quiere nada chiquito. Muchas mutilaciones cotidianas de la libertad. No solo sobre el cuerpo, sino sobre la posibilidad del cuerpo.

Junto con los diu, la prohibición de quedarse charlando con alguien en la vereda. Menos salidas, menos miradas, menos libertades, más  miedos.                    
                                         Muchos miedos.

violencia                  generación de miedo          castigo   violencia
                     
                         Violencia gestada en otro miedo.

¿A qué le tienen tanto miedo? Ha de ser miedo a la vida. ¿A qué sino? Miedo a esas vidas opacas que creen las únicas posibles. Miedo a esas vidas descoloridas, alargadas, frustradas, ensuciadas, autojustificadas....
                                                                                                                           
                                                                                                                   Y sí...
   

Profesores malos

Escucharlos hablar de los estudiantes con expresiones como "eligen química por descarte, nos quedan los peores"; " Esperan todo servido", "Buscan estudiar lo mínimo" "No llevan carpeta"

Siento un insoportable nudo hecho con soga de barco, una indignación que crece y se transforma en angustia.
Se han olvidado cómo éran de jóvenes y se comparan continuamente con su alter ego retroactivo.
Les quitan a los estudiantes el entusiasmo con propuestas aburridas.

Los piensan como un todo generalizable.

No reconocen las particularidades de la era de naciemiento de los estudiantes, las nuevas subjetividades.

Han fracasado en sus profesiones y toman la cátedra como fuente de ingreso.

¡Cómo fuente de ingreso!? ¡Cuánto han fracasado!

Creen que el título de ingeniero los entroniza y que la exigencia es el único camino.

Someten a sus estudiantes a lo que no someterían a sus hijos. O sí? Dios...

Achacan las deficiencias a otros.

Así son los malos profesores, que por intentar justificarse y salir ilesos, se van convirtiendo en profesores malos y los estudiantes que a la larga reivindican a los soberbios y déspotas que antes había odiado, que pasado el tiempo les parecen los mejores, que dicen que el resto de los profe le hizo perder el tiempo....
tienen mi lástima, por el alma perdida
mi desprecio, por no valorar el alma ajena
mi indiferencia, el único sentimiento seriamente opuesto al cariño que les tuve y por el cual cosntruí con ellos en vez de volverlos barro pisoteable, cuencos a llenar de caca, y pedazos de hojalata, que se endereza a los golpes.

martes, 23 de septiembre de 2014

El amor sobre toda diferencia social...



Es un problema que los padres nos impriman su clase social.

Parece un cliché y nadie duda, a los 20 años, de la necesidad de hacer un camino propio: nos importa un bledo la ideología, las posesiones y la cultura de los viejos. Sin embargo, a veces a los 30 hacemos uno de los tantos retrocesos que no eligiríamos si lo viéramos de afuera: Nos empieza a parecer un problema haber hecho menos. Menos que los viejos a nuestra edad, menos que los amigos, menos que lo que el estándar de vida de la ciudad en que vivimos...

De pronto lo que nos parecía aventura, se pinta de inestabilidad, y hasta las personas que nos encantaron por delirantes, pueden empezar a parecernos irresponsables.
Esto se agrava con las intervenciones bien intencionadas de los progenitores, que pueden espantarse porque no tenemos X (tv, microondas, gato siamés, salud prepaga, pasaporte, casa) y un buen día, en un acto de generosidad, magnanimidad, amor filial, etc, toman la decisión de desembarcar con una enorme P (caja, bolsa, chequera, escritura) y decir "tomá, es para vos, no me debés nada" "de nada, vos sabés cuánto te quiero" "cuanto me importa tu seguridad/salud/entereza bucal/ mascota/ estabilidad/ granetc." Y suena bien.

La cuestión es que, generalmente, no tener X era una de las decisiones de nuestra vida.Por acción o por omisión, por haber colocado las prioridades de determinada manera. En fin, haber hecho un camino y no otro, nos estaba rindiendo la vigorosa magia de las consecuencias.... teníamos un estilo de vida... por el que nos quejábamos, sí, pero era nuestro.

Es terrible cuando uno anduvo un camino, se embarró, subió, bajó, peleó, esquivó, se ensució... y alguien tiene el poder de que ese camino no desemboque adonde llevaba, sino en otro lado....
 Cuando elegimos no estudiar y nos acomodan en un trabajo... o charlan al profe y nos aprueba igual, cuando elegimos no laburar, y nos dan plata igual, cuando priorizamos la licuadora sobre el tele, para que vengan todos a tomar tragos, pero nos regalan el plasma, entonces vienen todos a mirar el partido, cuando elegimos lidiar con linux y nos regalan una mac...

¿Qué es lo terrible? Que todos los caminos tienen puntos sexys... y cuando alguien da el golpe bajo de "regalarnos" eso: el premio de una competencia en la que jamás nos interesó participar, la acción que está llevando adelante es  mucho más que un consejo o una ayuda. Es una una conquista, una colonización. Una forma de fregarnos en la cara que lo suyo era mejor. Es el "ves, mirá como te gusta, vos que te hacías el J (moderno, hippie, liberal, católico, comunista, intelectual) bien que te gusta H.

Y es muy difícil no comprar, cuando parece venir gratis. Es muy difícil no pisar el palito, cuando parece que uno puede seguir con su vida como venía. Y en realidad es la rúbrica firmada de que uno fracasó: lo cual no era cierto, hasta que uno se come la baya envenada y baja la cabeza: acepta que le gusta. Le gustan el camino del otro, las decisiones, los proyectos y los sueños de otro. Y se embarca en ellos, siente que debe pagar. No salimos ilesos de vivir en este sistema, y lo que no podemos pagar convencionalmente lo saldamos de otra forma: nos convertimos en el otro, que demostró con su gran magnanimidad, que es mejor.

Lamentablemente, todavía se puede pagar con el propio ser, o como arcaicamente lo denominaban, con el alma.
 

miércoles, 2 de abril de 2014

Divulgación científica. Exploración

Llevar 6 revistas tipo Muy interesante o National Geographic, armar grupos de 5 personas con la siguiente consigna:
  1. Observen toda la revista, hojéenla completa comenten en el grupo qué cosas les llaman la atención, qué paratextos se emplean en general, cómo son los títulos, y lo que se les ocurra.
  2. Elijan un artículo, léanlo completo y respondan:

a. ¿Por qué lo eligieron?
b. ¿Qué tema trata?

c. ¿A qué rama de la ciencia pertenece?
 ¿Qué paratextos presenta y qué función les parece que cumplen?
d. ¿Aporta alguna información novedosa?

Recuperamos las características del género detectadas por los grupos en el pizarrón. Luego veremos las estrategias de construcción de este tipo de textos.

Propiedades de textualidad. Intertextualidad

1er año

Previo: Recordar en el pizarrón el tema (Propiedades de textualidad) y aclarar que se va a trabajar sobre una de ellas, la intertextualidad.
 
Introducción
Con esta imagen se puede hacer unos rompecabezas para que los estudiantes armen. Luego de eso preguntarles:
  • ¿Cuántas clases de torta conocés?
  • Si querés hacer una torta... ¿cómo lográs saber la manera de hacerla? 
  • ¿Y si querés hacer un pan dulce o un lemmon pie?  
  • si tenés una receta... hay que seguirla al pie de la letra.
  • ¿Si tenés que mandarle una carta al director para pedir que arreglen el techo? ¿Cómo sabés la forma de escribirla?
  • ¿Y si resulta que la tenés que mandar al ministerio de educación?
Interesa instalar el concepto de  que para algunas actividades, aunque son creativas, recurrimos a cierto acervo cultural para tener una guía. Nos interesa el caso de los textos, y porqué una de sus propiedades es la intertextualidad.

Concepto
Intertextualidad, una de las propiedades de los textos

Siempre que nos disponemos a construir un texto (sea sobre la marcha en la oralidad, o pensando, con la lapicera en la mano) recurrimos inconscientemente al conjunto de los géneros textuales elaborados por las generaciones precedentes a nosotros y a la adaptación que nuestra sociedad hace de los mismos para reorientarlos a las necesidades actuales. Es como una nebulosa de textos, más o menos delimitados o preestablecidos, como si fuera un "almacén" de modelos textuales al que todo "agente de una acción verbal" (el hablante, nosotros) necesita recurrir, porque no puede inventarlo todo desde cero.

Todos hemos estado expuestos a muchos géneros de textos, y hemos aprendido a reconocer cuándo corresponde usar cada una (y seguimos en aprendiendo), por lo tanto tenemos una imagen mental de esa nebulosa o almacén de textos, (lo que cada uno entendió de la variedad de textos que existe y cómo cree que se usan) y entonces, a partir de la misma, tomamos una decisión estratégica al expresarnos de una manera u otra, aunque no nos demos cuenta. De esa forma también, construimos una imagen de nosotros mismos frente a los demás, nuestra expresión verbal es la más importante carta de presentación (y el silencio, nuestra inexistencia).

adaptado a partir de Bronckart, J.P. (2004) Actividad verbal, textos y discursos, pág. 64