El gran problema de poder generar cosas chiquitas. Perras hembras, gatas hembras, mujeres....
Castraciones gratuitas
pastillas inyecciones dispositivos
ligaduras de trompas.
Amenazas. Muchas amenazas. Nadie quiere nada chiquito. Muchas mutilaciones cotidianas de la libertad. No solo sobre el cuerpo, sino sobre la posibilidad del cuerpo.
Junto con los diu, la prohibición de quedarse charlando con alguien en la vereda. Menos salidas, menos miradas, menos libertades, más miedos.
Muchos miedos.
violencia generación de miedo castigo violencia
Violencia gestada en otro miedo.
¿A qué le tienen tanto miedo? Ha de ser miedo a la vida. ¿A qué sino? Miedo a esas vidas opacas que creen las únicas posibles. Miedo a esas vidas descoloridas, alargadas, frustradas, ensuciadas, autojustificadas....
Y sí...
jueves, 25 de septiembre de 2014
Profesores malos
Escucharlos hablar de los estudiantes con expresiones como "eligen química por descarte, nos quedan los peores"; "
Esperan todo servido", "Buscan
estudiar lo mínimo" "No llevan carpeta"
Siento un insoportable nudo hecho con soga de barco, una indignación que crece y se transforma en angustia.
Siento un insoportable nudo hecho con soga de barco, una indignación que crece y se transforma en angustia.
Los piensan como un todo generalizable.
No reconocen las particularidades de la era de naciemiento de los estudiantes, las nuevas subjetividades.
Han fracasado en sus profesiones y toman la cátedra como fuente de ingreso.
¡Cómo fuente de ingreso!? ¡Cuánto han fracasado!
Creen que el título de ingeniero los entroniza y que la exigencia es el único camino.
Someten a sus estudiantes a lo que no someterían a sus hijos. O sí? Dios...
Achacan las deficiencias a otros.
Así son los malos profesores, que por intentar justificarse y salir ilesos, se van convirtiendo en profesores malos y los estudiantes que a la larga reivindican a los soberbios y déspotas que antes había odiado, que pasado el tiempo les parecen los mejores, que dicen que el resto de los profe le hizo perder el tiempo....
tienen mi lástima, por el alma perdida
mi desprecio, por no valorar el alma ajena
mi indiferencia, el único sentimiento seriamente opuesto al cariño que les tuve y por el cual cosntruí con ellos en vez de volverlos barro pisoteable, cuencos a llenar de caca, y pedazos de hojalata, que se endereza a los golpes.
martes, 23 de septiembre de 2014
El amor sobre toda diferencia social...
Es un problema que los padres nos impriman su clase social.
Parece un cliché y nadie duda, a los 20 años, de la necesidad de hacer un camino propio: nos importa un bledo la ideología, las posesiones y la cultura de los viejos. Sin embargo, a veces a los 30 hacemos uno de los tantos retrocesos que no eligiríamos si lo viéramos de afuera: Nos empieza a parecer un problema haber hecho menos. Menos que los viejos a nuestra edad, menos que los amigos, menos que lo que el estándar de vida de la ciudad en que vivimos...
De pronto lo que nos parecía aventura, se pinta de inestabilidad, y hasta las personas que nos encantaron por delirantes, pueden empezar a parecernos irresponsables.
Esto se agrava con las intervenciones bien intencionadas de los progenitores, que pueden espantarse porque no tenemos X (tv, microondas, gato siamés, salud prepaga, pasaporte, casa) y un buen día, en un acto de generosidad, magnanimidad, amor filial, etc, toman la decisión de desembarcar con una enorme P (caja, bolsa, chequera, escritura) y decir "tomá, es para vos, no me debés nada" "de nada, vos sabés cuánto te quiero" "cuanto me importa tu seguridad/salud/entereza bucal/ mascota/ estabilidad/ granetc." Y suena bien.
La cuestión es que, generalmente, no tener X era una de las decisiones de nuestra vida.Por acción o por omisión, por haber colocado las prioridades de determinada manera. En fin, haber hecho un camino y no otro, nos estaba rindiendo la vigorosa magia de las consecuencias.... teníamos un estilo de vida... por el que nos quejábamos, sí, pero era nuestro.
Es terrible cuando uno anduvo un camino, se embarró, subió, bajó, peleó, esquivó, se ensució... y alguien tiene el poder de que ese camino no desemboque adonde llevaba, sino en otro lado....
Cuando elegimos no estudiar y nos acomodan en un trabajo... o charlan al profe y nos aprueba igual, cuando elegimos no laburar, y nos dan plata igual, cuando priorizamos la licuadora sobre el tele, para que vengan todos a tomar tragos, pero nos regalan el plasma, entonces vienen todos a mirar el partido, cuando elegimos lidiar con linux y nos regalan una mac...
¿Qué es lo terrible? Que todos los caminos tienen puntos sexys... y cuando alguien da el golpe bajo de "regalarnos" eso: el premio de una competencia en la que jamás nos interesó participar, la acción que está llevando adelante es mucho más que un consejo o una ayuda. Es una una conquista, una colonización. Una forma de fregarnos en la cara que lo suyo era mejor. Es el "ves, mirá como te gusta, vos que te hacías el J (moderno, hippie, liberal, católico, comunista, intelectual) bien que te gusta H.
Y es muy difícil no comprar, cuando parece venir gratis. Es muy difícil no pisar el palito, cuando parece que uno puede seguir con su vida como venía. Y en realidad es la rúbrica firmada de que uno fracasó: lo cual no era cierto, hasta que uno se come la baya envenada y baja la cabeza: acepta que le gusta. Le gustan el camino del otro, las decisiones, los proyectos y los sueños de otro. Y se embarca en ellos, siente que debe pagar. No salimos ilesos de vivir en este sistema, y lo que no podemos pagar convencionalmente lo saldamos de otra forma: nos convertimos en el otro, que demostró con su gran magnanimidad, que es mejor.
Lamentablemente, todavía se puede pagar con el propio ser, o como arcaicamente lo denominaban, con el alma.
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