miércoles, 2 de abril de 2014

Divulgación científica. Exploración

Llevar 6 revistas tipo Muy interesante o National Geographic, armar grupos de 5 personas con la siguiente consigna:
  1. Observen toda la revista, hojéenla completa comenten en el grupo qué cosas les llaman la atención, qué paratextos se emplean en general, cómo son los títulos, y lo que se les ocurra.
  2. Elijan un artículo, léanlo completo y respondan:

a. ¿Por qué lo eligieron?
b. ¿Qué tema trata?

c. ¿A qué rama de la ciencia pertenece?
 ¿Qué paratextos presenta y qué función les parece que cumplen?
d. ¿Aporta alguna información novedosa?

Recuperamos las características del género detectadas por los grupos en el pizarrón. Luego veremos las estrategias de construcción de este tipo de textos.

Propiedades de textualidad. Intertextualidad

1er año

Previo: Recordar en el pizarrón el tema (Propiedades de textualidad) y aclarar que se va a trabajar sobre una de ellas, la intertextualidad.
 
Introducción
Con esta imagen se puede hacer unos rompecabezas para que los estudiantes armen. Luego de eso preguntarles:
  • ¿Cuántas clases de torta conocés?
  • Si querés hacer una torta... ¿cómo lográs saber la manera de hacerla? 
  • ¿Y si querés hacer un pan dulce o un lemmon pie?  
  • si tenés una receta... hay que seguirla al pie de la letra.
  • ¿Si tenés que mandarle una carta al director para pedir que arreglen el techo? ¿Cómo sabés la forma de escribirla?
  • ¿Y si resulta que la tenés que mandar al ministerio de educación?
Interesa instalar el concepto de  que para algunas actividades, aunque son creativas, recurrimos a cierto acervo cultural para tener una guía. Nos interesa el caso de los textos, y porqué una de sus propiedades es la intertextualidad.

Concepto
Intertextualidad, una de las propiedades de los textos

Siempre que nos disponemos a construir un texto (sea sobre la marcha en la oralidad, o pensando, con la lapicera en la mano) recurrimos inconscientemente al conjunto de los géneros textuales elaborados por las generaciones precedentes a nosotros y a la adaptación que nuestra sociedad hace de los mismos para reorientarlos a las necesidades actuales. Es como una nebulosa de textos, más o menos delimitados o preestablecidos, como si fuera un "almacén" de modelos textuales al que todo "agente de una acción verbal" (el hablante, nosotros) necesita recurrir, porque no puede inventarlo todo desde cero.

Todos hemos estado expuestos a muchos géneros de textos, y hemos aprendido a reconocer cuándo corresponde usar cada una (y seguimos en aprendiendo), por lo tanto tenemos una imagen mental de esa nebulosa o almacén de textos, (lo que cada uno entendió de la variedad de textos que existe y cómo cree que se usan) y entonces, a partir de la misma, tomamos una decisión estratégica al expresarnos de una manera u otra, aunque no nos demos cuenta. De esa forma también, construimos una imagen de nosotros mismos frente a los demás, nuestra expresión verbal es la más importante carta de presentación (y el silencio, nuestra inexistencia).

adaptado a partir de Bronckart, J.P. (2004) Actividad verbal, textos y discursos, pág. 64

Propiedades de textualidad. Situacionalidad

Los textos surgen junto con actividades humanas no verbales, como una de las "macrounidades" del lenguaje. Por lo tanto guardan relación con aquello que sucede mientras, con el ámbito, el momento y los interlocutores que intervienen en la producción de dichos textos. Dicha relación recibe el nombre de situacionalidad, según Beaugrande y Dressler.
Actividad:
Imaginá las siguientes situaciones y escribí el texto que podría decir el personaje enojado:
  1. Un padre enojado con el hijo por haber llegado tarde.
  2. Un director enojado con un docente por no avisar que faltaría.
  3. Un adolescente enojado con un amigo por haberle mentido.
  4. Un hincha de fútbol enojado con el árbitro por no cobrar un penal.
Luego de armar las emisiones imaginarias, leerlas en forma grupal y juzgar entre todos si resultaron realistas, es decir, si efectivamente son así los enojos de esos actores sociales. Remarcar las causas de porqué se debió hacer o se pudo hacer de tal o cual manera, aludiendo a los niveles de confianza, formalidad, asimetría, etc. que operaban en cada caso.

Suele suceder que los estudiantes piden permiso para usar malas palabras, o preguntan si deberían insinuarlas, corresponde autorizar el empleo, por tres razones: es adecuado en algunos contextos, se divierten muchísimo y permite hacer referencia a esto al hacer el cierre conceptual de la clase. Preguntando algo así como ¿Por qué pidieron permiso y no simplemente lo hicieron? Entonces se podrá guiarlos a concluir que el pedido salvaba la situacionalidad entre las malas palabras y el contexto de aula.